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BESOS

Cortesía de nongpimmy / FreeDigitalPhotos.net
Por: Ester Álvarez Guillén

"Hay besos apasionados, besos tiernos, besos fríos, besos de un hola y de un hasta siempre... besos de amigos, de amor, de hermanos... misteriosos, apagados, ardientes, insaciables, deliciosos, pacientes, intempestivos, valientes... besos que te inundan el alma y besos que te enamoran... besos con labios carnosos, húmedos, lascivos... besos con lenguas intrépidas... besos solitarios, continuados, sostenidos o inesperados... besos que son palabras y besos que alimentan... besos en la boca, en el cuello, en la mano como los de antes, o besos íntimos con lametazos y cargados de placer... besos que hacen sentir y besos que no dicen nada, que te gustan o te repelen, que esperan ser devueltos y no obtienen respuesta... besos con mariposas en el estómago, besos inocentes, de aquellos que aman o de aquellos que mienten... besos únicos, maravillosos, de esos que no se olvidan tan fácilmente. Existen besos robados o enormemente ansiados, otros que duelen porque sabes que no los volverás a tener... besos cariñosos, besos rápidos o eternos, besos que van y que vienen."

Los besos son parte de nuestras vidas, de nuestras relaciones con las personas (como seres sociales que somos), y elemento muy importante también en las relaciones sexuales.

Con los besos se ponen en juego al mismo tiempo varios de nuestros sentidos, como son el tacto, el gusto y el olfato. Y cada uno de esos sentidos puede provocar una reacción emocional y química intensa entre los participantes.

Algunos estudios indican que sustancias químicas de la saliva interfieren en nuestra elección de una posible pareja. Además, los besos se relacionan con salud, ya que parece ser que no sólo quemamos calorías a través de ellos sino que se fortalece el sistema inmune.

Los besos son una forma de comunicación y de transmitir afecto a nuestra pareja, pero también son un medio para calentar el terreno en la cama, expresar nuestra pasión o despertar el deseo. Besar puede convertirse en una caricia sexual llevada a cabo de muchas formas distintas y en cualquier lugar del cuerpo que nos guste. También para el que besa puede ser una sensación muy placentera ya que nuestros labios están llenos de terminaciones nerviosas muy sensibles y con un sólo roce podemos generar una descarga de sensaciones que nos lleve a la excitación. Por tanto, ya sabéis: ¡no os olvidéis de los besos en la cama ni fuera de ella!.

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